¿Por qué baja la tasa… y el dólar no sube?
Hay una intuición bastante natural: si bajar las tasas hace menos atractivo ahorrar en colones, entonces el dólar debería subir.
Suena lógico. Y, sin embargo, eso no es lo que ha pasado.
Durante los últimos años, el Banco Central redujo de forma importante la tasa de política monetaria, conocida como TPM: pasó de niveles cercanos al 6 % a inicios de 2024 a alrededor de 3,25 % hacia finales de 2025. En teoría, ese movimiento debería empujar a las personas a buscar alternativas en dólares.
Pero cuando uno observa lo que realmente ocurre en los bancos, la historia cambia. Las tasas que enfrentan las personas —tanto para ahorrar como para endeudarse— bajan, sí, pero mucho menos.
Ahí aparece la primera pieza clave: la economía no responde solo a lo que decide el Banco Central, sino a cómo ese cambio se transmite en la práctica.
La segunda pieza: algo está empujando el dólar hacia abajo
Ahora agreguemos otro elemento.
En los últimos años, Costa Rica ha estado recibiendo una cantidad considerable de dólares. No por una sola razón, sino por varias que coinciden al mismo tiempo:
- Exportaciones creciendo con fuerza.
- Inversión extranjera constante.
- Endeudamiento externo del Gobierno.
Para tener una idea del orden de magnitud: las exportaciones totales superaron los 35 mil millones de dólares en 2025, y la deuda externa aumentó de forma importante desde 2022.
Cuando eso ocurre, pasa algo muy simple:
Si hay muchos dólares en la economía, el precio del dólar tiende a bajar.
Y ese efecto puede ser más fuerte que el de la tasa de interés.
Entonces, ¿qué está dominando?
Aquí es donde el rompecabezas empieza a cerrarse.
Por un lado:
- El Banco Central baja tasas → presión hacia que el dólar suba.
Por otro:
- Entran muchos dólares → presión hacia que el dólar baje.
Lo que estamos observando es que, en este periodo, la segunda fuerza ha sido más fuerte que la primera.
¿Y el sistema financiero?
Hay un detalle adicional que no se puede ignorar.
Aunque la TPM baja con fuerza, las tasas que realmente afectan a las personas no siguen el mismo ritmo. Esa diferencia no es un accidente: es una señal de que la transmisión de la política monetaria es incompleta.
En términos simples:
El costo del dinero baja “arriba”, pero no baja igual “abajo”.
Eso no prueba automáticamente que exista coordinación entre bancos, pero sí sugiere que el sistema financiero no es perfectamente competitivo. Y ese comportamiento cambia los incentivos de las personas: mantenerse en colones sigue siendo relativamente atractivo.
¿Y las explicaciones más llamativas?
Cuando un fenómeno no encaja fácilmente, aparecen hipótesis más llamativas.
Una de ellas es que el tipo de cambio está siendo influido por flujos ilícitos. Otra, que existe algún tipo de coordinación en el sistema financiero.
El problema con esas explicaciones no es que sean imposibles, sino que no son necesarias para entender lo que estamos viendo.
Con los datos disponibles, el comportamiento del tipo de cambio se puede explicar bastante bien con tres elementos:
- Entrada fuerte de dólares.
- Tasas en colones que no bajan tanto como se esperaría.
- Expectativas de estabilidad.
Eso no cierra el debate, pero sí pone un piso sólido para entender el fenómeno.
La idea central, y la más útil
Si hay una idea que vale la pena quedarse, es esta:
El tipo de cambio no responde a una sola variable. Es el resultado de fuerzas que compiten entre sí.
Cuando una de esas fuerzas es lo suficientemente grande —como una entrada sostenida de dólares— puede dominar el resultado, incluso si otras variables apuntan en la dirección contraria.
Ahora viene la parte interesante
La forma más clara de entender esto no es memorizarlo, sino verlo en acción.
Por eso preparé este simulador. No está pensado para calcular con precisión el futuro, sino para capturar la lógica del sistema.
Pruebe primero este escenario:
- Bajar tasas.
- Aumentar exportaciones.
- Aumentar deuda externa.
Después haga lo contrario y compare. Si lo usa unos minutos, probablemente empiece a anticipar el resultado antes de verlo. Y en ese momento, sin darse cuenta, ya entendió lo importante.
Simulador: tasas, dólares y tipo de cambio
Cambie los escenarios y observe cómo se mueve la economía. La idea no es predecir con exactitud, sino entender la lógica: cuando entran muchos dólares, el precio del dólar tiende a bajar; cuando las tasas bajan, pero los bancos no trasladan completamente esa baja, el efecto sobre las personas puede ser menor.
Lectura visual del resultado
Entre más larga la barra, más fuerte el efecto.
Nota: este simulador es pedagógico. No pretende proyectar el tipo de cambio exacto, sino mostrar cómo interactúan varias fuerzas económicas al mismo tiempo.

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